El contrato estaba firmado. Se entregaron las mercancías, se prestaron los servicios, se prestó el dinero. Y después, silencio. Pasaron los plazos de pago, las llamadas quedaron sin respuesta y los correos de su socio bielorruso se volvieron cada vez más imprecisos. Ahora se encuentra con una factura sin cobrar y se pregunta si hay […]